por Mariano Medina
Hace un poco mas de dos semanas, el escritor Marcos Aguinis y miembro fundador del grupo “Aurora para una Nueva República”, disertó en un congreso de los grupos CREA, que es
Aguinis puntualizó que además de ser una imposición humillante, en nuestro país “el destino de los impuestos es incierto, puesto que el recaudador, es decir, el gobierno, no da cuenta de lo que hace con ese dinero ni cumple la función que debiera cumplir, y por lo tanto, comete robo”.
En un razonamiento más adecuado a una Doña Rosa fascista que a un intelectual bien preparado, Aguinis formuló la siguiente pregunta retórica: “¿Cómo se defiende la sociedad de ese robo?”, para responder enfáticamente: “Evadiendo”. El escritor cordobés concluyó diciendo que “nos hemos acostumbrado a llamar al evasor delincuente. Pero el evasor es un hombre que está en la resistencia, que dice: no me van a quitar más de lo que me deben quitar. No me pueden quitar, no me deben quitar lo que es mío, que es producto de mi trabajo”.
Pasemos estas declaraciones en limpio. Aguinis deliberada y premeditadamente afirmó que se confunde a los evasores con los delincuentes. Para este señor, un evasor es otra cosa, es un héroe que merece ser exaltado, puesto que es alguien que se resiste al robo injusto del Estado. El evasor, en definitiva, es alguien que resiste la opresión. Esto es un claro llamamiento a no pagar impuestos, es decir, a cometer un serio delito que no cualquiera puede cometer.
En un Estado republicano, con un gobierno democrático, pagar impuestos es una obligación. Pero Aguinis equipara a este gobierno legítimo con una tiranía imperial, con un gobierno despótico que rapiña el fruto del trabajo de sus subditos. Considera que todo ciudadano de bien, en estas condiciones, tiene el derecho y el deber de evadir. La evasión es, para Aguinis, justicia social.
En realidad, Marcos Aguinis es un peligroso charlatán. En abril de este año, en este espacio, abordamos la falacia de la presión impositiva, y demostramos que los impuestos que se pagan en el país están entre los mas bajos de la región. Dijimos también que la mayor fuente de recaudación se concentra en el IVA, que grava fuertemente el consumo de las familias más pobres. Y que el impuesto a las ganancias y las retenciones a las exportaciones apenas aportan un equivalente a 8 puntos del PBI.
El que evade impuestos es aquel que tiene la posibilidad de hacerlo, pagando un ejército de contadores calificados que le dibujen una declaración jurada. Es aquel empresario que mantiene a su personal en negro, quitándole su futuro derecho a la jubilación, y que llora ante la primera sequía.
Los héroes de la nueva republica de Aguinis no son, ni por asomo, los pobres. Aguinis está legitimando un comportamiento delincuencial. Aguinis está haciendo abierta apología del crimen. Aguinis debería ir preso.
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