Bergogliosaurio


LOS OBISPOS CONTRA EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL

Apelando a principios “consagrados por el Derecho Romano muchísimo antes de que el cristianismo apareciese en la historia de la humanidad”, los obispos de Buenos Aires, encabezados por el cardenal Jorge Mario Bergoglio, manifestaron su oposición al fallo de una jueza que declaró inconstitucional al Código Civil que no permite el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Para el arzobispo porteño, existe una “crisis de valores que afecta hoy a nuestra sociedad”, la cual “hace olvidar que el origen mismo de la palabra “matrimonio” se remonta a disposiciones ancestrales del Derecho Romano donde la palabra “matrimonium” se vinculaba al derecho de toda mujer a tener hijos reconocidos expresamente en el seno de la legalidad”.
Para la jerarquía eclesiástica, una mujer sólo puede tener un hijo de manera legítima dentro del matrimonio, ya que “la palabra “matrimonio” alude justamente, a esa calidad legítima de “madre” que la mujer adquiere a través de la unión matrimonial”.
Como para que no queden dudas, el comunicado del Arzobispado concluye que “afirmar la heterosexualidad del matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto”.
Evidentemente, para Bergoglio y los obispos porteños la Historia ha quedado detenida en el Imperio Romano.

1 comentarios:

  1. Es verdad, no deberían casarse esos invertidos sexuales que se besuquean asquerosamente ante la atónita mirada del hombre común, del ciudadano de a pie que solo quiere vivir su vida en paz y concordia. Los invertidos sexuales son enfermos, que no merecen nuestra conmiseración... a menos que estudien, se ordenen sacerdotes de nuestra santa iglesia, y se la chupen gozosamente a los menores a su cargo en fundaciones creadas ad-hoc para captar el dinero de los llamados telefónicos en "Hola Susana".
    Si violan chicos, si gozan con sus inmaculadas pijitas en sus bocas, si el culo mugriento de Grassi es aperturado por una enhiesta verga negra, eso es amor a cristo, eso es celibato.

    Amen

    Gimeno

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