por Mariano Medina
Mucho se discute respecto de cuales deberían ser las fuentes de financiamiento del Estado. Desde el Antiguo Testamento, pasando por la filosofía de Thomas Hobbes, hasta el capitalismo en todas sus encarnaciones, la cuestión impositiva ha sido un tema clave en las agendas públicas. Con los impuestos, los estados financian sus estructuras, hacen la guerra, promueven unas actividades en detrimento de otras, garantizan los servicios básicos de salud, educación y cobertura social, o favorecen a los más ricos mediante políticas de subsidios y exenciones impositivas.
En nuestro país, varios son los rubros impositivos destacados. Habitualmente citamos el IVA, que grava los consumos, y que lleva recaudado en lo que va del 2009 unos 72.000 millones de pesos. Los aportes a la Seguridad Social computan unos 82.000 millones de pesos en el mismo período, en tanto que en concepto de Ganancias se llevan recaudados unos 45.000 millones de pesos. Los combustibles, por su parte, recaudaron 9.000 millones de enero a octubre de este año, en tanto que los fumadores aportaron 5.500 millones al fisco. Sin pretender realizar un análisis exhaustivo de la estructura tributaria argentina, destaquemos que ni un solo peso se recauda en concepto de impuestos a la renta financiera, que engloba a los plazos fijos, las operaciones de compraventa de acciones, bonos, obligaciones negociables y otros títulos operados en la Bolsa. Como una herencia maldita de la Plata Dulce, el Estado protege y estimula a los sectores financieros y especulativos por sobre los productivos.
El primer paso en una necesaria reparación histórica lo estarían dando un conjunto de legisladores de la ciudad de Buenos Aires. Un proyecto presentado por Eduardo Epszteyn y Martín Hourest propone financiar parte del gasto público (en ese distrito) con un impuesto a la renta financiera. El paquete impositivo prevé gravar a las operaciones de compraventa de acciones con una alícuota del 1,5%, y de modo asimétrico, con un 5% a los plazos fijos de más de 100 mil pesos, sin afectar a los pequeños ahorristas. Si bien la medida se aplicaría solamente al ámbito de la ciudad, en caso de ser aprobada, y en caso de que no sea vetada por el actual jefe de gobierno porteño, es claro que constituiría una novedad, en tanto y en cuanto el estado podría recaudar más dinero sin recurrir a la tradicional receta de “apretar al que menos tiene”.

Miércoles 2 de diciembre CORTAMOS RIESTRA Y CENTENERA A LAS 19 HORAS
ResponderSuprimirEn el Bajo Flores pasan otras cosas
Javier fue injustamente detenido. Acusado de un delito que no cometió. Lo metieron preso porque necesitaban encontrar un culpable rápido y no les importó averiguar siquiera si había estado en el lugar del hecho.
Incluso hay testigos que pueden asegurar que Javier estaba en otro lado cuando ocurrió el asalto.
Hay una clara maniobra alimentada por los medios de comunicación de criminalizar la pobreza: intentan hacer creer que porque somos pobres somos chorros y no es así.
En el Bajo Flores vive gente que se gana la vida changueando, laburando, buscando salir adelante. Hay gente solidaria y comprometida.
Desde los medios de comunicación vienen armando una gran película que habla de jóvenes asesinos, de pibes chorros, y de zonas – como la del Bajo Flores – que las pintan de peligrosas e impenetrables.
Es así que después algunos gritan a viva voz – como lo hizo un señor que estaba en la otra marcha – “Que a esos villeros hay que matarlos a todos”, y estigmatizan nuestro barrio y a quienes vivimos acá.
Pero quienes estamos hoy acá no dejamos de pedir justicia por Sandra, la señora asesinada, pero también pedimos justicia por Javier. Porque Javier, como dijimos, es inocente. Por eso exigimos su inmediata libertad.
También planteamos que se deje de poner a todos los pibes como chorros y asesinos, porque los pibes no nacen chorros. Para terminar con la inseguridad es necesario que haya trabajo digno, salud y educación para todos y todas.
Javier es una víctima, es víctima de un sistema que necesitó encontrar un culpable rápido.
En el Bajo Flores pasan otras cosas: crece la solidaridad entre los vecinos y vecinas y exigimos la inmediata libertad de Javier. ¡Javier es inocente!
Vecinos del Bajo Flores
contacto: EMEM 3 DE 19 TEL 4919-0677
Juan Manuel Mauro / Patricia Miranda
1130430873 1560004889