por Carlos Antúnez
Si hacemos un poco de historia, podremos ver que el verdadero poder siempre se las ingenió para socavar a los gobiernos de tendencia popular.
Si no, veamos. Rosas cayó cuando las fuerzas Unitarias compraron a Urquiza, y con él a todo el Ejército de Operaciones.
Por eso históricamente es tan difícil de explicar que si Rosas era Federal y los que se le oponían eran Unitarios, cuando Rosas cae derrotado el país se transforma en… Federal. Es un sinsentido, tanto como escuchar a María Julia Alsogaray diciéndose peronista entre risitas ante una pregunta del recordado Bernardo.
A la UCR de Yrigoyen, que es denominada “personalista”, se le opone una UCR más “civilizada”, la autodenominada “legalista”, con esto se divide la UCR y el derrocamiento es un paseo de cadetes.
A Perón lo derrocan en el ´55 porque el movimiento está lleno de obsecuentes que logran separar al peronismo de sus bases, esas que no hubieran dudado un minuto en dar su vida para evitar la caída, y que de hecho la dieron después de derrocado luchando contra las subsiguientes dictaduras.
Cada vez que un gobierno popular conduce nuestro país, lo primero que hace el establishment es socavar su base, tratan de alejarlo del Pueblo, provocando divisiones, y lo más triste del caso es que tanto los gobernantes como sus bases entran en el “juego” y comienzan las suspicacias, las desconfianzas y las divisiones.
Saquemos todo el ruido y tratemos de pensar cómo es su modo de operar.
Empiezan hablando de las riquezas de los gobernantes: son totalmente inmorales, ya que dicen estar con los pobres y ellos son ricos. Cuando los gobernantes juegan para sus intereses y tienen fortuna -no les interesa si bien o mal habida- nos dicen ¿es un pecado ser rico? e imponen la idea que si tienen tanto dinero no van a querer robar.
Luego los muestran como tiranos y déspotas. Cualquier disputa con algún funcionario, puede ser de 1ª o 2ª línea, es cuestión de que no aceptan el disenso, ni alguna sugerencia –obviamente acertada- por parte de nadie. Entonces hablan de autismo, de la dificultad de entrar en su “mesa chica” y del aislamiento. –Yrigoyen era “El Peludo”, Rosas solo se rodeaba de asesinos y Perón, bueno, qué no nos dijeron de Perón-. Si esto mismo lo hacen los gobernantes, digamos, del Grupo A, será una muestra de firmeza en el rumbo a seguir y de no escuchar cantos de sirenas demagógicos.
Utilizan a algunos ex aliados despechados para decir que traicionaron la idea original y que se aliaron con las fuerzas de la oligarquía. Por lo tanto todo lo que hacen es demagogia para engañar al Pueblo.
Los medios para difundir esta campaña son varios, pueden comenzar con rumores, luego burlas del tipo “¿sabés como le dicen…?” y ahora se utilizan las nuevas tecnologías de comunicación, mensajes de texto, mails, redes sociales y por supuesto las cadenas nacionales de medios privados, tanto televisivas como radiales, y los diarios y revistas.
Y así van llegando al punto exacto de cocción, que es cuando tanto el Pueblo como sus dirigentes se encuentran distanciados y divididos entre “leales y traidores”, entre “nosotros y ellos”. Allí es el momento, como dicen los jugadores de fútbol, que sólo hay que empujarla.
Así sucedió siempre, así cada derrota del campo popular era más cruel que la anterior, cada caída nos retrotraía más y más en el tiempo.
Por eso, hoy la Historia nos juega en contra. Si repaso nuestras victorias a la hora de evitar derrocamientos, no recuerdo ninguna.
Tenemos que cambiar esa historia, y tenemos que aprender también de ella, si no bastante estúpidos seríamos –y estoy hablando de Pueblo y de Gobierno-, por más diferencias metodológicas que tengamos, por más prioridades de objetivos diferentes, es hora de empezar a plantear la forma de defender y profundizar éste modelo -aunque esos que quieren imponer el otro modelo nos quieran convencer que esto no es cuestión de modelos-. Es hora de dejar las vanidades de lado.
Bah, como diríamos en el barrio, es hora de dejarnos de joder y ponernos a laburar.
"¿Quién va a pagar todo esto?" (La Tortuga, para los burladores, Don Arturo Humberto Illia, presidente derrocado el 28 de junio de 1966, para muchos de nosotros.)
ResponderSuprimirY pagó, el que siempre paga. Ahí Don Arturo Humberto empezó a entenderlo.
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