En el Grupo A no abundan el “consenso” y el “acuerdo”, como quisieron mostrar a la hora de la repartija de comisiones en la Cámara de Diputados. La fragilidad de esa alianza de oportunidad se acentúa día a día. En política, oponerse es mucho más fácil que construir, y la construcción del espacio opositor es como una pared de ladrillos sin cemento: cuesta un gran esfuerzo alinearlos y pueden derrumbarse en cualquier momento.Hasta ahora han mostrado una gran capacidad para limitar el accionar del Gobierno, pero hasta al analista más agudo le cuesta prever cuáles serán los sistemas de alianzas de las diversas fuerzas con vistas al 2011.
Sin ir más lejos, la temporada arrancó con la novela “Carrió y la centro izquierda”. La frustrada pitonisa salió a ventilar su furia con el interbloque de diputados conformado por Proyecto Sur, SI, Libres del Sur y Miguel Bonasso, que anticiparon que no participarán de la sesión especial que convocan la UCR, PRO y Coalición Cívica para el 2 de marzo contra el DNU que crea el Fondo del Bicentenario.
Con varios diputados todavía en duda y la negativa de la centroizquierda, los números se le complican a la oposición. Para colmo, la centroizquierda impulsa un proyecto propio, la creación de un llamado Fondo Nacional de Desarrollo, tal como proponía la platinada anti K en el 2002 “para apoyar a los pequeños y medianos productores para que puedan producir, generar trabajo y exportar”. Una vez más, Lilita ve cómo otros realizan lo que ella promete –como en el caso de la Asignación Universal por Hijo-, y eso la pone furiosa.
Por eso advirtió “desde el llano” que la propuesta del interbloque es una "trampa, para que las inversiones las hagan De Vido y Kirchner".
Ahora Claudio Lozano protagonizó el segundo capítulo de la novela del verano. Durante una conferencia de prensa realizada por el llamado “Grupo de los 11”, el diputado de Proyecto Sur reconoció en la chaqueña “cierta vocación por mentir sobre algunas cuestiones”, y explicó que “nuestro proyecto propone conformar un consejo productivo, en el que el Poder Ejecutivo es uno de los actores. Actor que necesariamente hay que incluir porque va a seguir gobernando hasta el 2011”, aclaró, porque “suponemos que así será, y no tenemos nada que ver con aquellos que, en todo caso, tienen la previsión de que eso no ocurrirá”.
Ese margen de duda que Lozano dejó flotando acerca de la continuidad del Gobierno de Cristina Fernández, tal vez anticipe qué postura tendría la centroizquierda en el caso de que se impongan aquellos que “tienen la previsión” de impedirla. ¿Serían simples espectadores ante ese escenario?
En el constante esfuerzo que vienen realizando fuerzas como Proyecto Sur para demostrar que no se parecen en nada al Gobierno, y la tibia defensa de su continuidad hasta el 2011 por parte de Lozano, tal vez se encuentre la respuesta. Dicen que a río revuelto, ganancia de pescadores.
Marcelo De Angelis
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