El déficit de Estados Unidos alcanzará este año la cifra de 1,56 billones de dólares, lo que equivale al 10,6 por ciento de Producto Interior Bruto, según el presupuesto fiscal para 2011 que el presidente norteamericano elevó ayer al Congreso.
Sin embargo, el déficit previsto en el presupuesto para el año fiscal, que concluye el 30 de septiembre de 2011, se reducirá hasta 1,27 billones de dólares, que supone 8,3 por ciento del PIB.
Esto es, una tercera parte del gasto presupuestario total previsto para 2011, que asciende a 3,8 billones de dólares, señala una información de la agencia Europa Press.
Obama confía en que el déficit se reduzca a la mitad de esta cifra a fin de 2012, último año de su mandato, pero reconoció que no es posible reducir este déficit "de la noche a la mañana", teniendo en cuenta que la recuperación económica aún no terminó.
El presupuesto para 2011 mantiene la política destinada a proteger la frágil recuperación económica, incluida una partida de 100.000 millones de dólares destinados a varias medidas para crear puestos de trabajo.
Se destinarán 33.000 millones de dólares para reducir los impuestos a las pequeñas empresas que amplíen sus nóminas y 7.000 millones de dólares a programas educativos que ofrecen becas y la contratación de profesores de apoyo.
Obama mantiene el presupuesto para temas relacionados con la lucha contra el cambio climático y la reforma sanitaria, dos prioridades nacionales que se han topado con obstáculos en el Congreso.
Pero, planea ahorrar dinero recortando 120 proyectos, incluyendo una misión espacial para volver a la luna, aunque invertirá más dinero en educación e investigación.
En el texto de introducción al presupuesto fiscal de la Casa Blanca para 2011, el mandatario advierte que el país debe hacer frente a su elevado nivel de deuda para garantizar un crecimiento económico sostenible a largo plazo y vuelve a culpar del alto déficit a su antecesor, George W. Bush.
En este sentido, destaca que el país tiene 12 billones de dólares más de deuda en comparación con la que había a principios de la década, principalmente debido a la recesión económica y al recorte de impuestos a los rentas altas aprobado por Bush.
El borrador presupuestario remitido al Congreso contempla que la economía estadounidense crecerá un 2,7 por ciento este año y se expandirá un 3,8 en 2011 y un 4,3 por ciento al año siguiente.
También se prevé que la tasa de paro se mantenga en el 10 por ciento en 2010 para bajar al 9,2 en 2011 y al 8,2 en 2012, manteniéndose por encima del 6 por ciento hasta 2015.
Fuente: Télam

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