EEUU: 4 de Marzo, movilización en defensa de la Educación Pública

La clase dominante norteamericana y sus representantes políticos han lanzado un asalto fulminante contra la educación pública en los Estados Unidos. Si bien los diferentes gobiernos han venido promoviendo varios elementos de esta embestida, en estos días, bajo la administración Obama con su nefasto Secretario de Educación, Arne Duncan, estamos enfrentando la culminación y confluencia de estas tendencias.
Los recortes de presupuestos y programas, las clausuras de escuelas públicas, los aumentos de pagos de matrícula en las universidades públicas e imposiciones de otros costos a las familias de los escolares, las privatizaciones (bajo el nombre de “charters”) de escuelas públicas estan destinados a deslegitimar, fragmentar y eliminar la educación pública.
Las autoridades han venido impulsando estas escuelas “charters”, las cuales pertenecen a particulares, fundaciones, organizaciones o corporaciones con fines de lucro. Los
gobernantes ubican las escuelas “Charters” en los edifícios de escuelas públicas y las financian con fondos estatales. Mientras tanto, niegan recursos adecuados a las escuelas públicas. Cuando se disminuyen los rendimientos académicos en las escuelas públicas, las clausuran. No nos equivoquemos. La meta de la imposición de “charters” y todo el “modelo empresarial” que se ha impulsado en los sistemas públicos de educación es la privatización. En una economia del mercado, los sistemas fragmentados de escuelas Charters terminarán tragados por las corporaciones lucrativas que manejarán las escuelas mediante las economías de escala.
Las escuelas públicas, generalmente en las grandes urbes, se han deteriorado durante las últimas décadas como resultado de las olas de recortes, el mal manejo burocático, la reimposición de la segregación racial y marginalización de las escuelas en zonas marginadas. Todo esto sirvió como una forma de profecía de auto-cumplimiento en cuanto al fracaso del sistema escolar público, justificando así la actual embestida contra la educación pública. Pero si usted piensa que la educación pública es un desastre en la actualidad, ¡Espere que se realice la privatización de los sistemas educativos! Si quiere asomar el futuro manejo de la educación basada en charters, no tiene que mirar más allá que nuestro sistema de salud. Las grandes corporaciones de seguros de salud niegan coberatura para los que representan los mayores “riesgos”, o sea los sectores mas empobrecidos. Así funcionará un sistema privatizado de educación. Sin dudas los gobernantes ofrecerían a los de abajo los restos de las escuelas públicas, que se convertirían en poco mas que talleres Dickensianos, con puertas rotativas a los sistemas penales.
En los años desde los 80, las universidades estatales y municipales también han enfrentado sucesivos oleajes de recortes, aumentos de los costos de matrícula y recortes de becas y programas para igualarr el reclutamiento y retención de estudiantes de los sectores mas oprimidos. Estos, junto con el deterioro secular de los salarios de la clase obrera, han socavado la capacidad de las familias trabajadoras para lograr la matricula de sus hijos en las universidades. El proceso de asfixia que esta padeciendo las escuelas primarias y secundarias públicas reducirá aún mas – de hecho, ya ha reducido --la cantidad de jóvenes de sectores humildes que pretenden matricularse en las universidades.
En cambio, esta disminución justificará más recortes y aumentos de pagos de matrícula en las universidades públicas, mas adelante. Al final se podría pronosticar la privatización eventual de la mayoría de las universidades públicas.
Si usted es un estudiante, un profesor, un padre de familia o un vecino; si esta vinculado con una escuela primaria o secundaria, o bien con una universidad estatal o municipal, la lucha para defender la educación pública es su lucha.
Empero, esta lucha va mucho más allá que la defensa de la educación pública. Los élites están encaminadas a imponer aquí el mismo programa neoliberal que impusieron en los países de África, América Latina y Asia durante las décadas anteriores. Los distintos niveles de gobierno se han ufanado para mostrar su lealtad a su verdadera base social al empacar de regalos el mercado de salud para las compañías de seguros, al ratificar el adueñamiento de las corporaciones de las campañas electorales, y al volcar trillones de dólares a las bóvedas de las empresas financieras especuladoras, mientras Obama declara el congelamiento del presupuesto social durante los próximos tres años, entre otras medidas recientes. Ya no son suficientes las leyes del mercado capitalista sino la posibilidad de que las corporaciones se adueñen del espacio público.
De hecho, nos serviría mucho aprender a comunicarnos y vincularnos con los movimientos del Tercer Mundo que se enfrentaron y se enfrentan ganando a veces sus batallas contra el neoliberalismo. Por ejemplo, en Bolivia, los esfuerzos de los elites locales y las transnacionales dirigidos a la privatización del agua y otros recursos naturales fueron derrotados mediante la organización comunitaria masiva que desembocó en un movimiento democratizador que resultó en la elección del primer mandatario indígena en aquel país en el que la mayoría de la población es indígena.
Dentro de los EEUU, la lucha de todos los que estamos resistiendo al programa corporativo tenemos un interés común en derrotar el neoliberalismo. Por eso, hoy la lucha es para defender la educación pública que es de todos. En este momento, la movilización del 4 de marzo representa la punta de lanza de nuestros esfuerzos comunes para revertir el programa neoliberal.
Posteado en Facebook por Mariana Cabrera

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